.

martes, 16 de marzo de 2010

Los dichosos percentiles

Han llegado a nuestro correo electrónico varios mails donde nos preguntan sobre el peso y la medida de los niños y niñas. Nos preguntan sobre los percentiles y en general por ese dichoso "peso" que "deben" coger nuestros hijos "a fuerza de pediatra".

Recuerdo que mi preocupación con mi hija cuando iba al pediatra era que me dijera que mi leche ya no servía. Pero mi instinto maternal, mis ganas de ofrecer "vida sana y salud" a mi hija me hicieron tener alguna oportuna respuesta al que en ese entonces era su pediatra. No puedo comprender cómo utilizaba las mismas tablas para niños de leche de fórmula que de leche materna, que metiera a mi hija en las medidas estándar de 50 cm y 3.200 kg, cuando mi niña nació en un embarazo post-maduro de casi diez meses, con una estatura de 46 cm y 2.800 kg. 
De esta manera es evidente que si mi hija lograba alcanzar medio kilo, para él no era sufiente porque en su teórica tabla de pesos un bebé de un mes debe pesar alrededor de 4 kilos. ¿También mi hija con un peso al nacer de 2.800?

Cosas como estas hacen que muchas madres con un feroz instinto maternal, no tengan confianza con sus pediatras, llegando incluso a mentir en las consultas. Puede que sigas acudiendo a la consulta para llevar un control a tu recién nacido, y en el mejor de los casos puede que te diga que le quites la teta de noche y le des un bibe para "que usted pueda descansar". ¿Y yo me he quejado? De mi boca no ha salido ni una queja, mi hija duerme a mi lado, entre mi marido y yo para cuando quiera alimentarse tenga su teta cerca, para que note el calor de sus padres, para que duerma segura.

Y es entonces cuando me sale una oportuna respuesta: "Disculpe pero yo actualmente me encuentro en situación de baja maternal y hasta que mi hija cumpla un año en excedencia de mi trabajo por el cuidado de hijos, y para mí es un placer darle teta a mi hija de día, de tarde y de noche. Yo no me he quejado, el día que realmente lo haga y esté cansada buscaré soluciones, hasta entonces seguiremos así". 
En mi caso, pude estar con mi hija un año entero, actualmente tiene 4 años y seguimos con la teta, y tenemos otro niño que recientemente ha cumplido 2 años y tuvo que ir a la guardería con seis meses, pero ello no nos ha impedido continuar siempre con lactancia materna exclusiva. Así que cuando una madre me cuenta que por "recomendación de su pediatra" le da un bibe a su hijo, o le ha quitado la teta porque comienza a trabajar, digo un "ya". Y no lo hago porque no le siga dando teta, lo hago porque se ha dejado convencer innecesariamente, sin pensar en todo lo bueno que trae la lactancia materna. Si de engordar sólo se tratara, ¿para qué luchan tanto por el bien de los niños?. Recuerdo escuchar que "los niños engordan durmiendo, engordan cuando se les quieren". "A veces el sueño les cunde más", me decían cuando alguno de mis hijos dormían plácidamente más de tres o cuatro horas seguidas, siendo niños de teta, de la misma que en otro tiempo criticaron porque no entraban en los percentiles de peso y medida que las dichosas tablas "les exigen a nuestros hijos". 

Ya desde que nacen les hacen tener en la vida unas exigencias absurdas, les condicionan a un porcentaje al que llaman "percentil". Desde que ven la luz pasan a formar parte de una estadística sin tener en cuenta que lo único que hará que un bebé "salga para adelante" sea la seguridad que una madre pueda obtener del pediatra en quien confía.
Igual que me intentaron convencer a mí, hay otras muchas madres que al salir de la consulta del pediatra tienen dudas, y de esos interrogantes nos hemos querido hacer eco. 
Las revisiones están bien, no digo que a los niños no les haga falta un control, pero no tan exhausto, no tan llevado al terreno económico que favorece al pediatra.

Hemos buscado tablas de medidas y peso, y siempre exponen que son orientativas y que no sustituyen a las recomendaciones de tu pediatra. Pero hay que tener en cuenta que existen pediatras pro-lactancia materna, que te ofrecerán otras tablas orientativas. Lo que una madre debe hacer es buscar en función de sus ideales el tipo de médico que te ayudará a criar a tu hijo. Evidentemente no es lo mismo biberón que teta, y aunque en este blog defendemos la lactancia materna, no decimos que no existan casos en los que dirigirse a la leche de fórmula sea la mejor opción, pues ante todo debe primar la salud de nuestros hijos, y mientras crezcan y engorden a su ritmo y su salud siga "viento en popa", no habrá motivo para cambios drásticos, ya sea cambiando leche materna a leche de fórmula, o de marcas de leche artificial, pues este es otro tema escabroso dentro de todo el mundo económico que crea "el alimento infantil".


Tabla de pesos y medidas orientativas para niños y niñas (no sabemos si en leche de fórmula o lactancia natural) pincha aquí

Informe de la OMS sobre pesos y medidas: pincha aquí





Compartir

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada