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jueves, 24 de diciembre de 2009

Navidad en mi hogar







Marta y Óscar han cambiado mi vida, o mejor dicho la mía y la de mi marido. Éramos dos y nuestro perrito Peter, y de pronto sumamos cinco!!! Y es que se nos ha pasado el tiempo muy rápido. Estas Navidades pintan bien, ya tienen edad para enterarse un poquito más sobre todo el tinglado que les montamos, que si PapáNoel, que si luego los Reyes, y cuando le digo a Marta que hay fiesta en casa, que hay que preparar la cenita, uff!! ella se vuelve loca y ya está ayudándome a montar la mesa. Fuimos a comprar el mantel y las servilletas navideñas y fue ella quien las eligió, en abril cumplirá 4 años y es normal que quiera intervenir en las tareas de la casa.

Este año hemos puesto el árbol de navidad desde finales de noviembre, y es que cuando íbamos por la calle y Marta veía la decoración nos preguntaba que por qué en casa no estaba, y como la navidad parte desde la ilusión ¿quienes somos nosotros para negarla?


El peque de la casa, Óscar de 21 meses, repite todo lo que hace su hermana y entonces se multiplica por dos la ilusión y las ganas de vivir la navidad.


En casa queremos conservar nuestras tradiciones, nos gusta que nuestros hijos entiendan de que el paso del tiempo es bueno, que celebrar una navidad más es símbolo de vida, de agradecimiento y de cambios. Cambias, no sé porqué pero el saber que falta poco para un nuevo año te dan ganas de ponerte objetivos, de hacer "borrón y cuenta nueva"... hace tiempo leí una frase muy bonita sobre la amistad, y en estos días la volví a ver y esa frase cambió el comienzo de este 2009, "Brindame tu amistad cuando no la merezca, porque será cuando más la necesite". Me sigo quedando con ella, porque en esta frase se encierran muchas otras. Yo quiero que mis hijos entiendan y sientan estas fiestas con intensidad, me encantaría que jamás perdieran la ilusión pero como sé que eso es complicado al llegar a una determinada edad, procuraré que puedan encontrar en estos días tan señalados su motivo para sonreír y mantener viva las ganas de sentir la Navidad.

Para los adultos, estos días pueden llegar a ser complicados ya que es una época en la que los sentimientos, las vivencias y los recuerdos se marcan, se subrayan, porque la vida es un día a día, cuando llega la Navidad a todos se nos revuelve algo en el alma, a todos se nos encoge un poquito el corazón. aunque la publicidad se empeñe en poner un toque dorado en estos días, la realidad es que para algunas personas estas fiestas son duras y apagan sus sonrisas.



Siempre pensamos que las fiestas navideñas son para los niños, y lo son porque ellos forman parte de la familia, son quizás los hijos de nuestros amigos, o son tus sobrinos, y ellos ponen una sonrisa en los adultos que lamentablemente han perdido la ilusión, algo que jamás debemos perder por muy mayores que seamos. Se dice que todos llevamos dentro un niño, que todos en algún momento sacamos nuestra niñez y por un rato nos olvidamos de tanta responsabilidad, dejamos que el alma sonría y nuestro corazón deje de llorar, al menos de tristeza.


En este 2009 he despedido a un ser muy querido, mi abuelo, y eso me destroza mi corazón, y con esta ausencia se suman otras no físicas pero que te hacen plantearte cosas, y es entonces cuando miro mi hogar, mis hijos, mi marido y mi Peter y sé que tengo cuatro bellas razones para sonreír, para querer poner la mesa en NocheBuena y despedir el Año con alegría, porque el amor por mi familia es infinito. Mi familia, yo y y quizás tú que nos estás leyendo deberías de hacer una tregua con tus penas, deja que lo bueno te toque, imagina la navidad que quieres, siente como tu alma se libera....FELIZ NAVIDAD, FELIZ AÑO NUEVO!!!!


Neri & Familia (sonrisas y buenos deseos para todos)

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